Quitar la humedad de casa | 15 soluciones efectivas
Ambiente cargado, mal olor, paredes con moho, sábanas pegajosas, o incluso problemas de salud en la piel y respiratorios. Todos estos factores tienen un culpable, la humedad, y en este artículo te vamos a enseñar todas las formas de evitarla y eliminarla. Pero antes de tomar medidas para eliminar la humedad, debes tener claro cuál es el porcentaje ideal en el hogar y cómo se mide.
¿Cuál es la humedad ideal en una casa?
Si la humedad es demasiado baja tienes sensación de frío, y puede causar sequedad en la piel, irritación en los ojos, problemas respiratorios y agrietamiento en los muebles o maderas de la casa. En cambio, si la humedad es demasiado alta, se acrecenta la proliferación de moho, ácaros y bacterias, pudiendo desencadenar en problemas respiratorios y alergias. La clave para un ambiente ideal es encontrar un punto medio de humedad.
Según el RITE (Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios) la temperatura media recomendada y humedad son las siguientes:
- En invierno: La temperatura debe estar entre 21-23ºC y con una cantidad de humedad ambiental relativa de 40-50%.
- Para los meses de verano, la temperatura se incrementa hasta unos 23-25ºC y la humedad relativa asciende hasta 45-60%.
¿Cómo medir la humedad en casa?
La forma más sencilla de hacerlo es utilizando un dispositivo llamado higrómetro. Este instrumento que sólo cuesta unos 10€ proporciona una lectura en porcentaje de la humedad, y depende del modelo también mide la temperatura, intensidad de luz y hora-fecha.
Al usar un higrómetro para medir la humedad en tu hogar puedes saber cuándo y cuánto es necesario ajustarla. Esto es muy importante para regular el uso de calefacción ahorrando en energía y dinero. Para elevar la humedad necesitarás un humidificador, y para reducirla un deshumidificador.
¿Cómo evitar y quitar la humedad en casa?
Sin más dilación, aquí te mostramos nuestros 15 consejos y soluciones para eliminar o bajar la humedad en casa:
1. Usa un deshumidificador
Como no podía ser de otra manera en la web deshumidificador.org, el primer método y más efectivo para eliminar la humedad de la casa es instalar un deshumidificador.
Un deshumidificador es un aparato que neutraliza el exceso de humedad ambiental dentro de un hogar o recinto. De forma general existen dos tipos de deshumidificadores:
- Deshumidificadores sin electricidad: Simples, efectivos y económicos pero necesitan recambios. Son pequeños recipientes con un saco o pastilla química generalmente de gel de sílice o cloruro de calcio que se consume con el uso. Estos deshumidificadores cuestan entre 5 y 20€ y son ideales para quitar la humedad en momentos puntuales de espacios reducidos. Aquí te dejamos el modelo más vendido y mejor valorado.
- Deshumidificadores eléctricos: Necesitan estar conectados al enchufe para funcionar, son mucho más efectivos, no requieren mantenimiento pero también son más costosos. Se distinguen 3 tipos de deshumidificadores eléctricos:
– Deshumidificadores de célula Peltier: Son pequeños, eficientes en consumo pero limitados en capacidad de eliminar humedad (300mL/día de media). Su precio rondan los 45€.
– Deshumidificadores refrigerantes: Son los más habituales y efectivos, usan un líquido o gas refrigerante para condensar y eliminar la humedad. Cuestan alrededor de 200€, el precio varía entre la capacidad (10-50L/día) y los extras que incluyan (WiFi, purificador, ionizador…)
– Deshumidificadores desecantes: Elimina la humedad ambiental por medio de una sustancia química. Son más efectivos en ambientes húmedos y fríos (rango de temperaturas mayor que los refrigerantes) Pero también consumen más electricidad a igualdad de potencia de deshumidificación y precio (200€).
2. Ventila la casa
Una de las técnicas más efectivas para quitar humedad ambiente de las habitaciones que debería realizarse todos los días del año.
Es altamente recomendable abrir las ventanas de la casa durante al menos 15 minutos y preferiblemente por las mañana. Y no sólo por la humedad, renovar el aire pesado también mejora la calidad del propio ambiente (olores, polvo, partículas en suspensión y también virus)
El método más efectivo para ventilar la casa es la ventilación cruzada, de esta manera se produce corriente y el aire se renueva más rápido. Las viviendas más modernas disponen de rejillas de ventilación colocadas estratégicamente para favorecer el efecto de ventilación cruzada. En ausencia de ventanas es recomendable recircular y renovar el aire con ventiladores mecánicos (aires portátiles, posición fan)
3. Seca la ropa fuera (si no tienes deshumidificador)
Una práctica rutinaria que no siempre se hace como es debido.
La ropa nada más salir de la lavadora emite alrededor de 500 gramos de humedad al ambiente cada hora. Ya sabemos lo que esto supone si se tiene la ropa dentro del hogar, incluso en verano. De igual forma ocurre dejando la ropa secando en el radiador, la humedad se evaporará y se condensará en el ambiente.
Lo mejor es sacar la ropa a la calle o tendedero exterior aunque sea tedioso colocar las dichosas pinzas, pero ¿y si no tengo tendedor exterior ni terraza o patio?
Por suerte existe una solución muy efectiva y en esta página web la encontrarás. Muchos de los deshumidificadores eléctricos disponen de un modo de secado de ropa. Incluso con la casa totalmente cerrada el funcionamiento es muy efectivo y no deja olor alguno en la vestimenta. Visita en punto 1 para ver más información.
Si no dispones de ninguna de las soluciones anteriores no te queda más remedio que poner el tendedero cerca de una ventana abierta para que ventile y haya corriente.
4. Mejora el aislamiento de la casa
Un apartado dónde abordaremos todos los métodos y medidas para mejorar el aislamiento del hogar:
- Sellar las pequeñas entradas de aire: En los perfiles de las puertas o ventanas a menudo queda una pequeña rendija por dónde se cuela el aire frío del exterior. Para evitar esto pueden instalarse burletes, piezas de neopreno o espuma en las aberturas. También es aconsejable revisar la silicona de los perfiles de los cristales.
- Cambia las ventanas de aluminio: Los marcos de aluminio son excelentes conductores térmicos, y en el invierno el frío del exterior se transmite fácilmente al metal. El diferencial de temperatura con el interior provoca la condensación, es decir, se forma humedad. Hay tres tipos de ventanas que evitan este suceso:
– Ventanas de madera: La madera no es buen conductor de calor y no se produce condensación. El inconveniente es que necesitan mantenimiento.
– Ventanas de PVC: Este material derivado del plástico no conduce la temperatura y tampoco produce condensación. Además son ventanas muy ligeras y bastante resistentes.
– Ventanas de aluminio con rotura de puente térmico: Un material plástico se encuentra dentro de la estructura de aluminio para evitar la transferencia de temperatura.
- Mejorar el drenaje: Una medida muy efectiva en plantas bajas o sótanos pero que requiere obra y trabajo. Un mal drenaje en las paredes de la casa provoca la humedad por capilaridad, las paredes o muros absorben el agua afectando a los tabiques y paredes interiores. La solución para mejorar el drenaje son las siguientes:
– Cavar drenaje perimetral: Realizar una zanja alrededor de la estructura de la casa. Se instalan láminas de impermeabilización con un tubo de drenaje por encima recubierto de grava para dejar filtrar el agua. La salida va hacia el alcantarillado preferentemente.
– Instalar canalones: El agua de la superficie del tejado si no se recoge termina en los cimientos de la casa provocando humedades en las paredes.
– Usar pintura antihumedad: Tanto para las paredes exteriores (complementar con malla de fibra de vidrio impermeable) como para el yeso de las interiores ayudará a evitar la capilaridad.
- Instalar barrera de vapor: Se usa un material plástico que ofrece resistencia al paso del vapor de agua. Puede instalarse tanto en la solera como en la parte interior de los muros exteriores.
- Revisar instalaciones: Asegurarse de que no haya fugas en la instalación de fontanería o revisar las tejas o estructura de los tejados.
5. Instala un extractor de aire
Los baños de las casas son como volcanes de humedad, en especial cuando nos duchamos o bañamos con agua caliente.
Una pequeña porción del agua al ducharnos se evapora y condensa en el aire (hasta 2500 gramos a la hora) Ante la falta de ventana, una manera sencilla y económica de reducir esta humedad es instalar un pequeño extractor de aire. Este pequeño aparato funciona como una turbina y es capaz de extraer hasta 100 metros cúbicos de aire por hora. Como es lógico va conectado por un tubo al exterior o a un conducto mayor de ventilación.
6. Usa una lavadora-secadora
Si dispones de una lavadora-secadora ni habrás leído el punto 3. Repetir de nuevo que un tendedero de ropa emite unos 500 gramos de humedad al ambiente por hora.
Usar el programa de secado o centrifugado de la lavadora-secadora hará que la ropa salga sin apenas humedad. Actualmente existes dos tipos de secado en las lavadoras-secadoras:
- Secadoras por evacuación: Fueron las primeras en salir al mercado. Necesitan un tubo o drenaje para expulsar el aire húmedo. Tienen una alta fiabilidad, son baratas pero consumen más que el resto (clase B o C) Su precio ronda los 200-400€
- Lavadoras-secadoras por condensación: Calientan el aire por medio de resistencias eléctricas y por medio de condensación almacenan el agua residual en un depósito. Son más eficientes que las de evacuación pero cada cierto tiempo necesitan vaciar el depósito de agua. Algunos modelos tienen tubo de drenaje. Su precio ronda los 400-600€
- Lavadoras-secadoras de bomba de calor: Las más eficientes de todas. El aire se calienta por medio de una bomba de calor consumiendo 3 o 4 veces menos que las de resistencia eléctrica. También son más silenciosas y los inconvenientes son el precio más alto y los programas de mayor duración. Su precio ronda los 500-800€
7. Evita las duchas largas
Se está muy a gusto en la ducha y más si es de agua caliente y en invierno.
Lo cierto es que esta acción carga bastante el ambiente de humedad en el baño. La situación se agrava cuando la temperatura del agua es más alta y la condensación es mayor. Por eso vemos el típico vapor parecido a la niebla, esto no es más que vapor de agua en suspensión.
Hay que intentar ser responsables y ceñirse a lo que dice la OMS (Organización Mundial de la Salud):
«La ducha debe limitarse a cinco minutos para un uso sostenible de agua y energía que no supere los 95 litros de agua de consumo medio diario»
8. Evita las estufas de gas
En términos energéticos la calefacción por butano es bastante eficiente para momentos puntuales.
Ante la falta de radiadores eléctricos convencionales, las estufas a gas son una buena solución. Sin embargo, estos equipos para producir calor emiten una gran cantidad de humedad.
En la combustión del gas butano se produce vapor de agua que se emite directamente al ambiente. Por cada kilogramo de gas butano se generan alrededor de 1.5 kilos de agua.
Una solución algo menos eficiente en términos energéticos pero que no emite humedad son los radiadores o emisores de calor eléctricos. Antiguamente estos aparatos consumían una gran cantidad de electricidad, pero ahora son tremendamente eficientes. Ahora puedes encontrar modelos de bajo consumo e inteligentes por unos 100€.
9. Tapa las cacerolas al cocinar o usa olla express
Una práctica rutinaria sencilla y efectiva para reducir la humedad en la cocina.
El agua para cocinar se calienta hasta que entra en ebullición, en este momento se convierte en vapor de agua. Colocando la tapa en la cacerola no sólo evitamos generar humedad, también ahorramos un poco de agua, alrededor de medio litro a la hora.
La cocina con olla a presión o express al sellarse por completo la expulsión de vapor es mínima. Además de ahorrar agua y casi no generar humedad, también se ahorra en energía eléctrica y tiempo, ya que la comida se cocina mucho más rápido que en una cacerola convencional.
10. Usa la campana de extracción de la cocina
Otra práctica en la cocina relacionada con el punto anterior.
Si anteriormente te recomendábamos tapar las ollas, como no íbamos a obviar hacer uso de la campana extractora. Como su propio nombre dice, se usa para evacuar el vapor de agua y los humos de la cocina. El aire es succionado por un ventilador, y pasa hacia un tubo con salida al exterior.
Si alguna vez se te olvidó conectar la campana extractora te habrás fijado en que las paredes o muebles de alrededor se llenan de pequeñas gotas de agua. Esto se debe a que el vapor de agua se enfría, vuelve a estado líquido y se precipita.
11. Regula la temperatura de la calefacción
No te pases subiendo la temperatura de la calefacción.
El aire caliente es mucho más húmedo que el frío. Por eso en verano la sensación de calor es mayor. En el invierno particularmente es dónde cometemos el error de subir en exceso la temperatura en el interior de la casa. Según la OCU la recomendación es 19-21ºC por el día y 15-17ºC por la noche.
Excederse de estas medidas produce un diferencial de temperatura entre el exterior e interior produciendo el famoso efecto de la condensación, y la humedad aparecerá en las superficies frías. Mantenerse en un buen rango de temperaturas ahorrarás en humedades y también en gasto energético.
En verano con los aires acondicionados el fenómeno de la condensación es totalmente neutralizado como verás en el punto 14.
12. Cuidado con almacenar leña de chimenea dentro de casa
La madera es un material muy absorbente.
Si tienes estufa o chimenea de leña, ten cuidado dónde y cómo almacenas la madera. La madera de leña desde la tala de los árboles ha de pasar entre 6 u 8 meses secándose. Incluso después de este tiempo aún puede contener algo de humedad que puede evaporarse dentro de la casa.
Por lo tanto, no almacenes madera de leña sin secar, y elige un sitio adecuado cerrado para evitar que la poca humedad que contenga se evapore.
13. No pasarse con la cantidad de plantas
Las plantas aportan muchos beneficios, pero si tienes problemas de humedad cuidado cuáles eliges.
Las plantas evaporan agua para enfriarse y para eliminar residuos. La humedad afecta a la cantidad de agua que las plantas pueden evaporar a través de sus hojas. Por lo general los vegetales más jóvenes son las que más humedad demandan.
Las plantas de interior de origen tropical como la Monstera, Anturios, Calatheas, Lirios de la Paz, entre otras, requieren un nivel de humedad de 60-80%, valor imposible de mantener dentro de casa. Con 50-60% será más que suficiente para dentro del hogar.
Las plantas desérticas como suculentas y cactus almacenan agua dentro de sus hojas, así que pueden sobrevivir en ambientes más secos. Necesitan alrededor de un 30% de humedad.
La humedad recomendada en el hogar es de 40-45%. Algunos trucos para evitar que las plantas generen más humedad son; agruparlas, usar bandejas con guijarros, pulverizar, mejorar la ventilación o usar humidificadores/deshumidificadores.
14. Usa un aire acondicionado con deshumidificador o activa el modo 'dry'
Todos los aires acondicionados tienen un modo de refrigeración denominado «Dry».
En el verano el ambiente es más húmedo por el calor. El modo Dry del aire acondicionado refrigera el ambiente y reduce el porcentaje de humedad.
Una opción muy interesante son los aires acondicionados con deshumidificador. Puedes ver más información en esta categoría dedicada en nuestra página web.
15. ¿Tienes acuarios o peceras? Tápalos
¡Cuidado con sólo leer el título!
Es recomendable para evitar la condensación de los acuarios o peceras colocar una tapa, ya sea la típica plástica incluida o una de cristal para mejorar la estética. Nunca selles por completo el habitáculo de los peces. No te olvides de que tus peces necesitan respirar, por lo que el agua necesita una cantidad de oxígeno determinada.
Antes de colocar una tapa en el acuario para sellar y evitar la condensación, asegura proporcionar al agua un nivel adecuado de oxigenación. Puedes instalar un aireador o dejar un pequeño hueco cerca del filtro para que el aire circule y oxigene el agua.